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Causas en la boca 2017-11-20T10:05:54+00:00

Causas en la boca

Las halitosis de origen oral son las que se hallan con mayor frecuencia desde el punto de vista clínico. Generalmente están asociadas a fenómenos de necrosis o putrefacción mediada por bacterias. Existen tres tipos de pruebas que fundamentan que las bacterias presentes en la cavidad oral son agentes productores de halitosis.

En primer lugar, in vitro, cuando se suman sustratos orgánicos (por ejemplo, restos alimentarios) con bacterias orales y estas producen compuestos de halitosis e, in vivo, la producción de CSVs puede ser inmediatamente inducida si se administran péptidos y aminoácidos ricos en azufre a la boca.

En segundo lugar, la intensidad de la halitosis generalmente disminuye al ser eliminados los sustratos orgánicos y microorganismos, mediante el cepillado de los dientes y la limpieza de la lengua. En tercer lugar, el uso de agentes antimicrobianos de utilización tópica oral (enjuagues) puede en algunos casos reducir la halitosis (cuando está relacionada con bacterias orales), aunque con un efecto de corta duración.

Bacterias y sulfatos volátiles

Las causas orales están casi todas relacionadas con la acción de bacterias sobre sustratos de materia orgánica que, frecuentemente, causan un mal olor. Uno de los factores que contribuye a ello es la presencia de sangre, que muchas veces promueve el desarrollo de Porphyromonas gingivalis. Todas las causas de sangrado pueden teóricamente causar halitosis, pues la acción de algunas bacterias proteolíticas sobre la sangre puede generar compuestos volátiles. La sangre proporciona productos de descomposición, como los péptidos que contienen azufre y aminoácidos, posibles fuentes de CSVs.

La mala higiene oral fue una de las primeras causas de halitosis identificada desde los tiempos antiguos. Estudios epidemiológicos han demostrado que cuanto menor es el índice individual de higiene oral, mayores son las concentraciones de compuestos sulfurados volátiles (CSVs) presentes en el aire espirado. También fue demostrado que incluso en pacientes sin halitosis, un programa de higiene oral, incluyendo una sesión de profilaxis profesional (limpieza a cargo de un odontólogo), motivación e instrucción para una higiene oral adecuada, es capaz de reducir el sangrado gingival y los niveles de CSVs orales hasta un 34% en un período de cuatro semanas. Al contrario de lo que la mayoría de personas pueda pensar, estudios recientes han demostrado que la utilización de hilo dental y la limpieza regular de la lengua son más decisivos en el control de la halitosis que el uso regular de enjuagues orales o el frecuente cepillado de los dientes.

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Lengua saburrosa

Una lengua saburrosa es una de las causas más comunes de halitosis, pues esta constituye el mayor nicho de microorganismos de la cavidad oral. La presencia de materia orgánica y bacterias sobre el dorso de la lengua (o saburra) es significativamente mayor en pacientes con halitosis. La predisposición para la acumulación de bacterias y residuos provenientes de la alimentación varía dependiendo de diversos factores, entre ellos, la morfología del dorso de la lengua (papilas linguales más elevadas). Incluso en personas no enfermas, sin antecedentes de halitosis ni enfermedad periodontal, la lengua es el principal origen de producción de compuestos volátiles de azufre. Fenómenos de rinorrea posterior y el reflujo gastroesofágico pueden contribuir también en la formación de este sustrato sobre el dorso de la lengua.

Enfermedad periodontal

La halitosis está también asociada con la enfermedad periodontal (conjunto de patologías relacionadas con los tejidos de soporte de los dientes como las encías, el ligamento periodontal y el hueso alveolar). Los pacientes con periodontitis crónica generalmente presentan una mayor concentración de CSVs intraorales, conjuntamente con otras señales típicas de este cuadro: sangrado gingival, presencial de cálculo/tártaro, movilidad dental, presencia de bolsas subgingivales/periodontales, entre otros. Otras condiciones periodontales, como la periimplantitis, la gingivitis ulcerativa necrotizante aguda (GUNA), la periodontitis ulcerativa necrotizante aguda (PUNA) y el cancrum oris (o noma) también puede ser causas de halitosis.

Secreción salivar

La secreción salival también posee una función importante. Varias situaciones que interfieren con la función salival pueden inducir la halitosis. Es el caso de los ayunos prolongados (sin actividad masticatoria que estimule la producción de saliva), ritmo circadiano del sueño, ciertos medicamentos que disminuyen el flujo salival, hablar continuamente y el ejercicio físico. El PH (más alcalino), la concentración de oxígeno (menor) y la composición salival (aumento de la presencia de células epiteliales y restos celulares) influencian la producción de CSVs. La explicación de la aparición de halitosis a partir de saliva residual se debe a la capacidad que ciertos compuestos odoríferos (por ejemplo, indol, escatol, putrescina, cadaverina, entre otros) tienen para volatilizarse en los tejidos orales.

En este caso, el espesor de la película salival (residuos de saliva) parece ser crucial. Cuanto menor el espesor, mayor la volatilización de estos compuestos. Además, una menor cantidad de saliva favorece la acumulación de bacterias y materia orgánica en la boca, pues disminuye el potencial de autolimpieza. También diversos medicamentos ampliamente utilizados por la población pueden disminuir el flujo salival. Son comúnmente denominados medicamentos xerostómicos, e incluyen los antidepresivos, antipsicóticos, antihipertensivos, inhibidores de la bomba de protones, entre otros.

Otros focos de halitosis

Otros problemas relacionados con la actividad bacteriana, focos infecciosos y respectivas acciones sobre diferentes sustratos de materia orgánica pueden generar halitosis. Estos sustratos habitualmente son restos de alimentos, sangre y tejido del propio organismo que desencadenan necrosis y putrefacción, con o sin secreción purulenta. Entre estos casos están la pericoronaritis, alveolitis, abscesos y otras colecciones de pus, aftas y otras úlceras orales, retenciones alimentarias interdentales, exposición pulpar con necrosis, restauraciones desbordantes, estomatitis, heridas quirúrgicas, candidiasis, caries extensas, piercings linguales, quisto dentígero (cuando drena por una fistula para la cavidad oral), la parasitosis miasis, escorbuto, histiocitosis, leucemia (estas últimas cuando se manifiestan por úlceras bucales/hemorragia espontánea) y las neoplasias. Las prótesis removibles demasiado porosas, especialmente las más antiguas confeccionadas con materiales de menor dureza pueden ser causa de halitosis (lo mismo se aplica en relación a su uso nocturno).

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Concepto

Hablamos de la halitosis sin complejos, para que accedas y comprendas la terminología que usan los científicos.

1. ¿Qué es la halitosis?
2. Consecuencias psicológicas y sociales
3. El mal aliento a través del tiempo

Causas

Descubrimos las más de 80 causas que pueden provocar halitosis, en base a las investigaciones internacionales más recientes.

1. Los compuestos del mal olor
2. Causas de la halitosis o mal aliento
2.1 Causas en la boca
2.2 Causas en el aparato respiratorio
2.3 Causas en el tubo digestivo
2.4 Causas sistémicas, nutrición y hábitos
2.5  Causas neuropsicológicas

Diagnóstico

Identificamos los métodos clínicos más eficaces a la hora de diagnosticar con precisión el origen de la halitosis, para que elijas el mejor tratamiento

1. Métodos de diagnóstico
1.1 Autopercepción
1.2 Pruebas organolépticas olfativas
1.3 Medición de los gases del aliento
1.4 Pruebas de laboratorio
2. Pruebas psicológicas
3. Señales y factores asociados