//Cuando la halitosis va al trabajo

Cuando la halitosis va al trabajo

La creciente importancia del cuidado de la imagen en nuestra sociedad se ha traducido en la progresiva demanda de profesionales que acuden a las consultas del aliento.

4 de febrero de 2014.- Los psicólogos sociales aseguran que treinta segundos son suficientes para evaluar una imagen personal y emitir un juicio sobre los hábitos o el sistema de valores de una persona.

4 de febrero de 2014.- Los psicólogos sociales aseguran que treinta segundos son suficientes para evaluar una imagen personal y emitir un juicio sobre los hábitos o el sistema de valores de una persona. Si aceptamos este planteamiento, tomamos conciencia del escaso margen de tiempo del que disponemos para causar una buena impresión en nuestro interlocutor –ya se trate de un compañero de trabajo, jefe de recursos humanos o cliente–; y que si no conseguimos que nuestra imagen personal le guste es muy probable que no desee perder ni un segundo más para descubrir nuestras habilidades o talento.

“No hay una segunda oportunidad para dar una primera impresión”, en palabras de Ángeles de la Flor, psicóloga organizacional y asesora de imagen de Aflora Consulting. “Nuestra sonrisa, –asegura la reconocida psicóloga- nuestro peinado, cómo vamos vestidos o también nuestro olor corporal son determinantes a la hora de que valoren nuestra imagen personal. Y todos sabemos el enorme rechazo que nos produce enfrentarnos a un aliento desagradable. De esta forma, la halitosis puede que no nos asegure una posición ni nos abra necesariamente las puertas de un trabajo, pero la falta de pulcritud a la que se asocia puede acabar jugándonos una mala pasada y hacer que nos convirtamos en objeto de burla o discriminación en nuestro entorno profesional”.

La creciente importancia que el cuidado de la imagen tiene en nuestra sociedad se ha traducido en la progresiva demanda de profesionales que acuden a las consultas del aliento, algunos ante la insistencia de terceros y con halitosis severas, y otros que piden cita solamente para testear el estado de su aliento. “Se trata de pacientes con una higiene bucal impecable, que por el puesto de responsabilidad que ocupan o porque desarrollan un trabajo cara al público necesitan sentirse muy seguros a la hora de relacionarse con los demás”, explica Jonas Nunes, director del Instituto del Aliento. “La conciencia de padecer mal aliento -prosigue el especialista en halitosis- tiene consecuencias psicológicas en el trabajo con manifestaciones visibles en el comportamiento de quienes lo padecen: gestos como cubrir la boca al dirigirse a un compañero, mantener una mayor distancia interpersonal o evitar hablar en las reuniones”.

Afortunadamente, en la actualidad la halitosis puede ser tratada con éxito en la práctica totalidad de casos. La identificación de las más de 70 causas que la originan, la aparición de modernos aparatos de diagnóstico y el desarrollo de terapias de gran eficacia hacen que, hoy por hoy, la halitosis “se pueda erradicar”. La tasa de éxito obtenida con el protocolo HCP Arthyaga® desarrollado por el Instituto del Aliento ha sido la más alta que se ha conseguido hasta el momento, de acuerdo con las principales bases de datos médicas internacionales. En una muestra de 704 pacientes que buscaron tratamiento específico para la halitosis, un 96,6% consiguió la eliminación completa de la halitosis, el 0,6% tuvo una respuesta biológica (aunque la halitosis fue eliminada, estos pacientes no se sentían psicológicamente curados), el 1,0% alcanzó una respuesta parcial (no se registró una remisión completa de la halitosis aunque ésta disminuyó) y únicamente el 1,8% tuvo una respuesta negativa (no se registró ninguna mejora).

El sufrimiento de la halitosis en primera persona

Estamos hablando de un asunto, la halitosis o mal aliento, que todos reconocemos y que en algún momento de nuestra vida laboral nos ha preocupado. No es para menos. Se estima que el 20% de la población portuguesa puede sufrir halitosis o mal aliento de forma frecuente, independientemente del género, la edad o la clase social; y que la mitad de los ciudadanos se han sentido puntualmente molestos por el estado de su aliento.

Lo peor de la halitosis es que muchas personas la padecen sin saberlo y que, cuando toman conciencia del problema, sufren en silencio porque se trata de un tema todavía tabú en nuestra sociedad. En los últimos años se ha comprobado que la halitosis provoca un fuerte impacto en la autoestima y autoconfianza, siendo un desencadenante de ansiedad y de estrés continuados. “Un porcentaje elevado de nuestros pacientes son profesionales que llegan a la consulta tras haber sido objeto de discriminación en sus puestos de trabajo, desde el ejecutivo que no ha logrado su ascenso hasta el empleado que ha sido trasladado de departamento o retirado de la atención al público sin que nadie se haya atrevido a darle la más mínima explicación. Y la explicación, lamentablemente, es su halitosis”, explica el doctor Jonas Nunes.

No solamente sufre quien padece de mal aliento, algunos estudios han corroborado que padecer halitosis tiene también claros efectos negativos en las personas más cercanas, familiares, amigos y compañeros de trabajo, independientemente que se tomen o no medidas para atajar el problema. Así, las reacciones más habituales de las personas próximas al afectado pueden ser:

  • Ansiedad
  • Vergüenza
  • Impaciencia e intolerancia (incluso en relación a otros aspectos no relacionados con la halitosis)
  • Evitar conversaciones prolongadas con el portador de halitosis
  • Rascarse la nariz, desviar la cara o reducir los tiempos de inspiración
  • Evitar aparecer como el portador de halitosis en público
  • Evitar el contacto íntimo
  • Dudas e inseguridad en relación al propio aliento
  • Hábitos de higiene compulsivos, como el cepillado exagerado de los dientes

Si un compañero de trabajo padece halitosis, ¿debemos decírselo?

“Sin ningún tipo de duda, la respuesta es sí”, afirma el doctor Jonas Nunes. “Es sorpendente corroborar que los compañeros de trabajo y amigos más próximos a la personas que padecen halitosis prefieren no enfrentarse a este hecho y guardar silencio. Cuando les pregunto por qué adoptan esta postura, se defienden, argumentando que se trata de un tema muy delicado y que no se sienten capaces de manifestarlo abiertamente. Les preocupa que comentar el tema con el afectado pueda ser interpretado como un juicio de valor de su grado de higiene bucal o como una constatación de un problema que no tiene solución”.

Cuando esta información se transmite con un sentimiento de preocupación real y tacto, las personas que padecen halitosis valoran mucho el hecho de haber sido advertidas. “Los pacientes que acuden a las consultas del aliento, cuando explican el momento en el que tomaron conciencia de que padecían halitosis, muestran agradecimiento hacia la persona que les informó. Después de todo, la preocupación y la capacidad de compartir momentos difíciles es lo que une a las personas”, concluye el doctor Jonas Nunes.

Diez reglas para una vida laboral sin apuros

Regla nº1: Un confidente, un amigo
La definición de halitosis como “un olor desagradable percibido por terceros” permite comprender que son los otros los que deben determinar de forma directa y objetiva la existencia de un olor perceptible y desagradable. La forma más fidedigna de confirmar la halitosis es contar con un compañero de trabajo de confianza que nos informe cada vez que perciba una alteración en nuestro aliento.

Regla nº2: Una higiene bucal completa
La utilización regular del hilo dental y la limpieza de la lengua con un limpiador son factores determinantes en el control del mal aliento; mucho más efectivos que los elixires.

Regla nº3: Cuida lo que comes
En las comidas, es conveniente evitar alimentos como el ajo o la cebolla, tener cuidado con la ingesta de alcohol y algunos medicamentos, suplementos alimenticios y dietéticos porque puede tener efectos en las hora siguientes.

Regla nº4: Come y bebe con regularidad
Los ayunos prolongados desencadenan halitosis. Beber líquidos es fundamental, pues el estrés y la deshidratación disminuye la secreción salival, provoca un estancamiento de restos orgánicos y bacterias; y aumenta la producción de compuestos del mal olor. Tomar algo a media mañana o media tarde es fundamental para evitar el mal aliento.

Regla nº5: Evita las bebidas alcohólicas
Especialmente, en las comidas de trabajo.Tras ingesta su ingesta y entrada en la sangre, los subproductos volátiles del alcohol son liberados por el pulmón y permanecen en el aire expirado durante horas.

Regla nº6: Evita fumar
El tabaco contribuye a la halitosis por diferentes vías. Deshidrata la boca y volatiliza los compuestos de mal olor solubilizados.

Regla nº7: Procura no respirar por la boca
La respiración bucal provoca la evaporación de la saliva y la volitilización de los compuestos del mal olor, además de una alteración de la flora bacteriana oral.

Regla nº8: Asume el control
Reconoce tus puntos débiles y actúa en previsión. Por ejemplo, si tienes tendencia a tener la boca seca por ansiedad o porque hablas constantemente en público, bebe agua con frecuencia y utiliza estimulantes de la saliva.

Regla nº9: Permanece atento a señales indicadoras
Tales como sangrado gingival, movilidad dental, saburra lingual, boca seca, gusto desagradable, fenómenos nasales obstructivos, cálculos amigdalinos, ardor gástrico y esofático o estreñimiento prolongado.

Regla nº10: Acude a un profesional de la salud especializado
Las halitosis deben ser afrontadas como un problema médico, además de estético. Acude a una consulta específica en el diagnóstico y tratamiento de la halitosis.

By | 2017-11-13T12:55:42+00:00 febrero 4th, 2014|noticias|0 Comments