//Halitosis en adolescentes. ¿Cómo actuar?

Halitosis en adolescentes. ¿Cómo actuar?

El 22,1% de los pacientes que han visitado la red de centros del Instituto del Aliento en 2017 tiene menos de 15 años (57% niños y 43% niñas).

Barcelona, 18 de julio de 2017.- Lengua saburral, gingivitis, patologías otorrinolaringológicas o problemas gastroenterológicos e intolerancias alimentarias, entre otros, son algunas de las causas más frecuentes de halitosis halladas en niños y adolescentes, dentro de las más de 80 fisiopatologías desencadenantes de mal aliento.

Barcelona, 18 de julio de 2017.- Según datos del Instituto del Aliento, centro especializado en el estudio, diagnóstico y tratamiento de la halitosis con más de 9000 pacientes tratados de más de 90 países, el 22,1% de los pacientes que han visitado la consulta a lo largo del año 2017 tiene menos de 15 años —de los cuales el 57% son niños y el 43% niñas—. “Los padres y madres que contactan con nosotros lo hacen preocupados porque perciben una alteración en el aliento de sus hijos que estos no se atreven a confesar”, confirma el doctor Jonas Nunes, director del Instituto del Aliento.

Dentro de las más de 80 fisiopatologías desencadenantes de mal aliento, las más frecuentes halladas en niños y adolescentes en la red de centros asociados al Instituto son: lengua saburral (23%), gingivitis (18%), patologías otorrinolaringológicas —asociadas con adenoides, amígdalas, obstrucción nasal o rinosinusitis, entre otros— (35%), problemas gastroenterológicos e intolerancias alimentarias (26%) y otros (8%).

Halitosis en adolescentes: cómo actuar

El doctor Jonas Nunes aporta cinco claves de actuación ante la aparición de mal aliento en menores:

  1. Correcta higiene dental y visitas periódicas al dentista

    La Sociedad Española de Odontopediatríarecuerda que, hasta el primer año de edad, basta con limpiar los dientes con una pequeña gasa humedecida. A partir de los dos años se introduce el cepillo, de cabezal pequeño y cerdas suaves. En este sentido es fundamental la labor de los padres, encargados de enseñar al pequeño. Para ello, estos deben pasarle el cepillo de dientes con delicadeza después de cada comida. La cantidad de pasta de dientes debe ser mínima —el equivalente a una lenteja—, ya que no es aconsejable que se trague el flúor. A partir de los ocho años de edad, el pequeño deberá usar el hilo dental para eliminar eficazmente la placa bacteriana que se encuentra entre los dientes. Existen reveladores de placa bacteriana comúnmente usados por los dentistas para verificar la eficacia de la técnica de higiene oral realizada por el niño.

  2. Limpieza regular de la lengua(dos veces al día) y uso de enjuagues

    Es una causa muy frecuente de mal aliento y se elimina a través del uso de instrumentos específicos (los limpiadores de lengua) para el efecto que minimizan la sensación de arcadas en comparación con el uso de un cepillo de dientes. En algunos casos está indicado el uso de enjuague bucal. Este debe ser, no obstante, específico para niños (sin alcohol y evitando ciertos antimicrobianos como la clorhexidina).

  3. Comer cuatro comidas al día

    Los ayunos prolongados tienden a provocar halitosis. Cuanto más prolongado el ayuno, más intensa la halitosis. También la ausencia de masticación durante un periodo largo de tiempo (con la consecuente reducción de la producción salival) contribuye a esta aparición de mal aliento. Las dietas blandas (ausencia de vegetales crudos y fruta) favorecen la aparición de la saburra lingual. La leche puede provocar mal aliento en algunos niños, tal y como indica el Doctor Nunes en su libro Cómo cuidar del Aliento – la Guía definitiva (Instituto del Aliento Ediciones, 2015)

  4. Mantener limpia nuestra nariz

    El Doctor Nunes advierte de que los fenómenos relacionados con la obstrucción nasal y la respiración bucal son causas frecuentes. El lavado nasal regular con suero fisiológico puede ayudar en los casos de obstrucción nasal.

  5. Si persiste el problema, llevar al adolescente a un centro especializado en halitosis

    Si a pesar de haber realizado correctamente los puntos anteriores persiste el problema, es necesario la asistencia de un experto dotado de tecnología de diagnóstico (por ejemplo, las narices electrónicas) para determinar el origen de la causa, ya que existen más de 80 fisiopatologías desencadenantes de mal aliento. El doctor Nunes recomienda no realizar, bajo ningún concepto, un tratamiento sin tener total seguridad de cuál es la causa. “En la Unidad Hospitalaria de Halitosis del Centro Médico Teknon (Barcelona) hemos tenido varios casos de niños y adolescentes a los cuales, por ejemplo, les fueron extirpadas las amígdalas sin un estudio de los gases del aliento con el objetivo de solucionar el problema y al final la causa era otra”.

By | 2018-01-05T13:31:36+00:00 julio 18th, 2017|noticias|0 Comments