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¿Cómo combatir, eliminar, curar la halitosis o mal aliento? 2017-12-28T23:38:42+00:00

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Las 13 preguntas más frecuentes sobre el mal aliento.

El doctor Jonas Nunes, director del Instituto del Aliento y de la Unidad Hospitalaria del Centro Teknon en Barcelona, responde a las preguntas más frecuentes sobre el aliento humano.

02. ¿Cómo combatir, eliminar, curar la halitosis o mal aliento?

Una de las preguntas más habituales que nos hacen es cómo combatir, eliminar o curar la halitosis. Nuestra respuesta es siempre la misma: la tasa de éxito del Instituto del Aliento es muy elevada debido a que el tratamiento utilizado está directamente relacionado con el tipo de halitosis diagnosticada (es decir, con el origen del problema”). Nuestra misión es ofrecer una solución a las personas que tienen este problema; pero hacerlo, eso sí, con el máximo rigor científico.

Las expresiones “mal aliento” o “halitosis” poseen escaso significado fisiopatológico (solamente apuntan a una alteración del olor en el aire espirado). Sin embargo, ¿cuál es la enfermedad que se esconde tras esa alteración? Aunque comercialmente sea muy atractivo indicar “la solución para todos los problemas”, en Medicina no existe un medicamento o un procedimiento universal que “cure todas las enfermedades”. Lo mismo sucede con la halitosis (hay más de 80 causas que se originan en las distintas partes del organismo). Siendo así, ¿no sería una ingenuidad creer que hay un tratamiento general para todas ellas?).

Desgraciadamente es muy habitual la falta de ética de marcas que aprovechan la “fragilidad” de personas que, por el grave impacto que la halitosis genera en sus vidas, gastan miles de euros para adquirir todas las “novedades” que aparecen en algunos medios de comunicación o en internet. Algunos pacientes explican que, aunque no creían que una cosa tan ilógica y sin fundamento científico como un disco de acero fuera capaz de curar todas las halitosis, por su desesperación acabaron comprándolo. En este contexto, es necesaria y urgente una legislación que establezca límites y proteja al consumidor.

“Lo más razonable es confiar en un profesional de la salud especializado que averigüe la causa de la halitosis y nos proporcione un diagnóstico”.

Volviendo a la pregunta, el primer paso es descubrir cuál es la causa del mal aliento (en ciencia se conoce como la obtención del diagnóstico etiológico). Si la causa no es claramente visible (por ejemplo, no existe una mala higiene, focos infecciosos visibles en boca, etc.), es aconsejable acudir a una consulta especializada en halitosis. Una vez se encuentra la causa, simplemente se trata de realizar el plan de tratamiento a la luz de la Medicina actual (por ejemplo, los inhibidores de bombas de protones suelen obtener éxito en el tratamiento del reflujo gastroesofágico. Sin embargo, si la causa es una hiposalivación grave, se elige un fármaco parasimpaticomimético adecuado). Después del diagnóstico etiológico ( por ejemplo, halitosis por hiposalivación), estableceremos un diagnóstico médico con correspondencia terapéutica: sabemos exactamente qué enfermedad es y podemos plantear la terapéutica adecuada. Es algo absolutamente cierto, rigor y prueba científica de éxito (y no promesas fantasiosas aprovechando la desesperación de aquellos que son víctimas del mal aliento).

Desgraciadamente, la falta de esperanza ciega a las personas (también a aquellas que son muy inteligentes y racionales). Seguimos recibiendo pacientes que nos visitan por primera vez con una higiene oral irreprochable y que siguen utilizando enjuagues/colutorios orales varias veces al día. Racionalizando esta cuestión, incluso un niño lo comprendería. Es como tener una fuente de mal olor en la cocina de casa y ponerse a limpiar el salón con lejía.

Es preciso señalar que incluso los enjuagues de uso oral que contienen antimicrobianos contienen ciertos desodorantes como la menta que fomentan la ilusión de que se está actuando sobre el origen del problema (pues al liberar un olor a menta –más intenso que el mal olor presente– lo enmascara durante unos 15 minutos). Sin embargo, debería quedar muy claro para todos que, si poco tiempo después el mal olor regresa, la conclusión racional es que su origen no está en la boca. Durante los minutos en los que actuó el enjuague no hubo un efecto “eliminador” sino un efecto “engaño” de la nariz (que no es capaz de detectar dos olores al mismo tiempo; prevaleciendo por norma el más intenso).

En definitiva, lo más razonable es confiar en un profesional de la salud especializado que averigüe la causa de la halitosis y nos proporcione un diagnóstico.

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Conoce tu aliento.

¿Sabías que puedes estar padeciendo mal aliento sin saberlo? Muchas personas sufren halitosis o mal aliento de forma habitual, independientemente del género, la edad o la clase social. Además, la halitosis puede provocar profundos efectos en la autoestima, llegando a convertirse en un factor de discriminación y exclusión social.

Para salir de dudas, te invitamos a que realices nuestros cuestionarios on-line y conozcas el resultado de forma inmediata.